En este caso te interesa seguir leyendo

Los faros de tu vehículo deberían permanecer transparentes para que la luz que emiten sea lo más

brillante posible.

Con el tiempo, los faros pueden volverse amarillos debido a la exposición a los rayos ultravioletas

y a otros elementos ambientales que causan oxidación.

Puedes evitar que cambien de color o que los venza la acumulación de óxido limpiándolos y

siguiendo algunos pasos de mantenimiento preventivo.

Lava los faros con un jabón para lavar automóviles y una esponja para quitarles la suciedad y

el polvo de la calle a menudo. Pero si quieres ir mas allá te recomiendo hacer esto:

Aplica el pulidor para plástico con una toalla de microfibra. Para hacerlo, realiza movimientos

pequeños circulares sobre todo el faro. Deja que se seque durante cinco minutos. Limpia el

pulidor de los faros con un limpiador de faros de plástico y estos quedarán limpios como el

cristal.

Aplica un sellador plástico de UV en los faros con una paño de algodón; asegúrate de cubrir

toda la superficie de los mismos con movimientos pequeños y circulares. Deja que el sellador

se seque durante 10 minutos y se convertirá en una lámina protectora que recubre los faros.

Esto va a evitar que se pegue tanto la suciedad y que los rallos UV dañen el plástico de los

faros de tu coche.

Pero, si el daño ya está echo, te los podemos RESTAURAR.

¿quieres ver cómo? Mira el vídeo entero aquí abajo. ↴ ↴ ↴ ↴ ↴