La correa del alternador es una de las piezas con mayor riesgo de deterioro debido al paso del tiempo, al desgaste, a los cambios climáticos, etc. Por ello, detectar cualquier ruido en la correa del alternador y reconocer sus posibles causas es de vital importancia, ya que actuar ante estos síntomas ayuda a prevenir contratiempos y a alargar la vida útil de este componente.

La correa del alternador, también conocida como correa de accesorios o de servicio, está fabricada en materiales flexibles (plásticos termosoldables y cauchos reforzados mediante alambres, Kevlar, Nylon, cuerdas de algodón, etc.).

Su función consiste en relacionar el movimiento de giro del motor con el movimiento rotatorio de componentes como el alternador, la bomba de agua, la bomba de dirección asistida, el compresor del aire acondicionado, el ventilador, etc.; con el soporte de los tensores, los rodillos guía y las poleas ubicadas en cada componente.

Posibles causas de ruido en la correa del alternador

Los ruidos en la correa del alternador anticipan o evidencian una posible avería. A continuación, se describen las causas de ruido más habituales:

  • Polea del alternador en mal estado. Si la polea del alternador se encuentra en mal estado, por desgaste, rotura o desequilibrio con el eje del alternador, puede ocasionar un fuerte ruido y/o vibración, peligrando el desacople de la correa y dejando el vehículo sin alimentación.
  • Correa cuarteada y/o endurecida. Existen diferentes factores que hacen que la correa se cuartee o endurezca, provocando chirridos durante su funcionamiento. Las causas más comunes de su deterioro son el envejecimiento por el paso del tiempo, la reacción al contacto con productos químicos y las agresiones producidas por los cambios bruscos de temperatura.
  • Correa mal tensada. Una tensión incorrecta puede provocar diferentes tipos de ruido en la correa del alternador (crujidos, zumbidos, tableteo, etc). El tensado incorrecto puede deberse a que el tensor de la correa se encuentre en mal estado o desequilibrado. Esto no solo puede provocar los ruidos descritos, sino que conlleva el riesgo de que la correa se salga de su alojamiento.
  • Correa con sedimentos o polvo incrustado. La suciedad que se puede incrustar tanto en la correa como en las diferentes poleas o rodillos afecta a la fricción entre los diferentes componentes y puede provocar fuertes chirridos. Normalmente y siempre y cuando los sedimentos no hayan penetrado en la correa,  basta con limpiarla con un lubricante adecuado para tal fin.
  • Rodillos de la correa en mal estado. Cuando los rodillos de la correa están en mal estado, se producen ruidos en la zona del vano motor (crujidos). Si estos no se sustituyen a tiempo, pueden hacer que la correa del alternador se salga de su ubicación.

Correa instalada

Corres de accesorios perfectamente montada y en buen estado.

Correa de Accesorios

Comparación de dos correas, una en buen estado y la otra a punto de romperse

Recomendaciones

Como recomendaciones, cabe señalar la importancia de respetar los tiempos de sustitución de la correa del alternador según indica el fabricante, así como revisar la alineación de las poleas, comprobar el tensado de la correa y utilizar un lubricante que evite el agrietamiento y el desgaste prematuro.

Como se acaba de exponer, existen diversas causas que pueden provocar ruidos en la correa del alternador. Localizar el tipo de ruido, en qué circunstancias aparece (al girar la dirección, en frío, en caliente, al conectar el aire acondicionado, etc.) es vital para que el mecánico pueda diagnosticar la avería exacta.

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